En pareja: tu primera vez en un club swinger
Aunque cada vez más parejas se interesan en el movimiento swinger, debemos aceptar que no es para cualquiera ya que deben encontrarse en una relación saludable en la que no haya cabida para los celos sino sólo la complicidad y el goce.

En este sentido, para visitar un club swinger en pareja( y acaso cualquier club social) es necesario tener estabilidad y común acuerdo, y no cargar con conflictos. Es bien sabido que un simple malentendido se acrecienta en público (casi todos tenemos en la memoria una cena o reunión de amigos que se arruina con una pelea conyugal, aunque ésta sólo consista en un comentario hiriente). Para quienes ya llevan años practicando el estilo de vida swinger, estos pequeños consejos quizá no son necesarios, pero si piensas experimentar por primera vez con tu pareja, conviene poner mucha atención.
En una ocasión la anfitriona de un popular complejo swinger latinoamericano me comentó que el club recibía muchas parejas nuevas pero que, lamentablemente, no todas salían felices. Mi amable guía explicó: “Debes concentrarte en tu pareja y en una complicidad permanente. Ante los nuevos estímulos hay que mantener el contacto con la pareja, siempre haciéndola partícipe, así sea con la mirada o con un beso, del goce que estás experimentando. No se trata simplemente de relacionarse con alguien nuevo sino de integrarse y compartir la experiencia.”
Esto lo tienen bien claro las miles de parejas que en practican este estilo de vida, manteniendo el juego sexual al máximo pero nunca por encima de la confianza mutua y el amor. Sí, porque para ser swinger, me parece que es necesario saber amar y compartir el placer. Por eso, para compartir al máximo, no queda nada mal alquilar apartamentos en París y así tener un espacio cómodo y discreto para gozar de este estilo de vida en la bella ciudad de las luces.







