Constantin Brancusi en Paris
El Centre Pompidou de Paris se exhibe la obra fílmica y fotográfica del artista rumano Constantin Brancusi. La muestra, compuesta por un centenar de fotografías y películas inéditas, estará abierta hasta el 12 de septiembre.

El Centre Pompidou busca resaltar el proceso de transformación que Brancusi hace de su obra siguiendo las rutas de Gan Ray, padre del Dadá neoyorkino, que comienza a realizar obras experimentales cuando funda la Société Anonyme, desde donde gestiona y articula todo el trabajo de la vanguardia, entre ellos cine y fotografía, influyendo en muchos artistas con sus teorías del uso de la fotografía como arte y soporte de las obras de arte.
Constantin Brâncuşi (como se escribe en rumano su apellido) nació en Pestisani, Rumania, en 1876. Hijo de una familia de campesinos pobres, lo obligó a trabajar en duras faenas en su infancia. A los nueve años comienza a trabajar en una empresa de tallado en madera, lo lleva a interesarse por la artesanía, inicialmente, que luego ampliará al arte gracias a un mecenas que le paga los estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Craiova. Luego se traslada a Bucarest a estudiar en la Escuela Nacional de Bellas Artes, donde se especializa en escultura y profundiza su conocimiento en Viena.
Se traslada a Paris a comienzos de 1900, en épocas difíciles donde pasó hambre y necesidades en su primera etapa. Terminada la Primera Guerra Mundial su nombre comienza a ser conocido, consagrándose como uno de los escultores más relevantes de la escena mundial.
Si bien su obra inicial está muy influenciada por el expresionismo y especialmente por Rodin, ya antes de la Primera Guerra Mundial su giro hacia una escultura más influenciada por el cubismo y el conceptualismo de la abstracción con un sello personal, es lo que lo distingue de otros artistas y le lo hace único.
Para Brancusi la escultura debía intervenir el espacio con obras monumentales. Su perfeccionismo en las obras se puede observar en las fotografías del taller, donde ubicaba los modelos de las esculturas en ubicación que estudiaba para ser observadas. Fue un incansable trabajador de la piedra, el mármol, el bronce y la madera.
El libro “Brancusi y la fotografía” de Elizabeth A. Brown, Conservadora del University Art Museum de la Universidad de California, se puede observar el taller del artista y su perfeccionismo a través de las fotografías que el mismo artista hizo de sus obras, y que constituyen un delicado trabajo en blanco y negro.
Realizó varios viajes a Estados Unidos, donde celebró con éxito exposiciones personales. En 1937 regresó a Rumania y realiza la famosa Columna sin fin, de casi 30 m de altura, para el parque público de Tirgu Jiu. Viaja a la India para proyectar el Templo de la Meditación, por encargo del maharajá de Indore. Mademoiselle Pogany.
Para más información http://www.centrepompidou.fr/pompidou/manifs.nsf/allexpositions/83720c68df23a65dc125782400345513?opendocument&sessionm=2.2.1&l=1&form=actualite
Nancy Guzman
Su rica obra podrás verla en la maravillosa exposición en el Centre Pompidou a través de sus fotos, sólo tienes que viajar a disfrutar en apartamentos en París y disfrutar de todo lo que la ciudad te ofrece.









